El Departamento de Sololá es importante no sólo por su producción artesanal, sino por su atractivo turístico, Panajachel, cuya artesanía propia se confunde con la gran cantidad de artículos típicos traídos desde otros departamentos como Totonicapán, La Antigua Guatemala, y la ciudad capita.   Panajachel es el punto principal en Sololá, siendo un mercado artesanal de gran importancia. Entre las principales Artesanías del Departamento de Sololá tenemos: Tejidos de Algodón, Tejidos de Lana, Cerámica Tradicional, Productos de Palma y Tul.

Entre sus artesanías populares, San Marcos puede considerar como la principal, la fabricación de muebles de madera. En segundo lugar están los tejidos de algodón, especialmente güipiles que las mujeres trabajan en telares de cintura o de palitos, aunque también los hombres elaboran manteles y morrales en telares de pie. Entre las artesanías de importancia está la elaboración de tejas y ladrillos de barro, cestería, cerería y los productos de palma como sombreros, escobas y petates. También se trabaja la cerámica tradicional, la jarcia, la cohetería, los productos de cuero y los instrumentos musicales.

En el mercado de artesanías de la Antigua Guatemala, se pueden encontrar una diversidad de productos, teniendo entre los más importantes los siguientes: Tejidos, Cerámica, Cestería, Jarcia, Muebles, Instrumentos Musicales, Petates, Productos Metálicos, Orfebrería, Cerería y Cueros. Para llevar los recuerdos y souvenires adquiridos, te recomendamos comprar una bolsa de mano bordada.

Lugar en donde se elaboran los bellísimos kich kelenpop, que quiere decir petate bonito o dibujado. Este producto puede tener hasta cuarenta dibujos diferentes en una sola pieza, que suele medir un metro y medio de largo por ochenta centímetros de ancho.

La Cestería se elabora con caña de castilla o carrizo, aunque también utilizan palma y tule, esta clase de artesanías se trabajan en los municipios de Nuevo San Carlos, San Felipe, San Martín Zapotitlán y San Andrés Villa Seca. Las trenzas se elaboran de la hoja de la palma, estas son el resultado de entretejer un determinado número de fibras angostas que constituyen a su vez, la materia prima de elaboración de sombreros. Se diseñan a mano, valiéndose de agujas capoteras o cosidos a máquina, moldeando la copa de los mismos, los cuales son elaborados en los municipios de El Asinatal y Retalhuleu.

La Producción Artesanal de Quetzaltenango es muy rica, sobresalen los tejidos con que confeccionan la variedad de trajes típicos que por su colorido identifican a cada municipio. Entre estos tejidos están los cortes para enaguas que usan las mujeres, hechos en Salcajá, conocidos como “jaspe”, que del hilo blanco hacen nudos, de tal manera que forman diseños antropomorfos, zoomorfos, fitomorfos o geométricos. Otra artesanía importante es la fabricación de marimbas en San Juan Ostuncalco, hechas con madera de hormigo.

Se lleva a cabo la alfarería. El arte de convertir el barro en figuras, es la herencia más palpable de nuestros antepasados mayas, en la que la mujer ha jugado un papel primordial y transmite de generación en generación los secretos y la magia de moldear arcilla. Para desarrollar este tipo de artesanías se utiliza el antiguo torno maya, que consiste en un trozo de madera secular que es girada por la artesana con los pies, mientras que con las manos moldea macetas, tibores y muchos otros objetos ornamentales y utilitarios.

Los sombreros son el emblema de Bécal, aproximadamente el 60 por ciento de la población se dedica a la artesanía. Bécal localidad del municipio de Calkiní en el estado de Campeche, está situada a un costado de la carretera 180, que comunica la ciudad de Campeche con Mérida en Yucatán. Casi todas las casas tienen, al fondo, una cueva excavada en roca blanda y caliza, donde su humedad conserva las fibras de palma de Jipi y en la que padres, hijos y abuelos entretejen con las manos sombreros, o en objetos artísticos combinados con la madera y otros recursos para producir collares, aretes, pulseras, bolsas, abanicos, cigarreras, sandalias, canastas, floreros, cinturones y tapetes individuales para mesa, igual que lo hicieron sus antepasados mayas.

Destaca por su excelente alfarería elaborada con técnicas prehispánicas. Las piezas de barro que las artesanas modelan a mano y luego cuecen con leñas a cielo abierto, evidenciando con esta técnica un fuerte ascendiente prehispánico. Ollas, cántaros, tinajas, macetas y figuras zoomorfas, son los productos de esta antigua tradición que evoca en el arte de mezclar tierra y agua, modelar barro, secarlo y quemarlo.

Se le llama laca al trabajo que los artesanos hacen al pintar en óleo con los dedos y luego aplicar esmalte con pinceles confeccionados con pelo de gato. En Chiapa de Corzo se ha mantenido esta tradición ancestral y es un placer ver las obras de arte que realizan en cofres, juguetes, vajillas, baúles, muebles, instrumentos musicales y en las máscaras de los “Parachicos”, donde los artesanos reflejan su gusto artístico al dibujar y pintar con abundancia de detalle, flores, animales, paisajes y figuras en colores intensos, que muestran su prominente habilidad.